El más pequeño llegará a ser un millar, y el más insignificante una nación poderosa. Yo, el Señor, a su tiempo lo apresuraré. Isaías 60:22
Los años que parecían perdidos no están fuera del alcance de la redención. La semilla que sembraste en temporadas ocultas no fue desperdiciada, y las puertas que se cerraron no fueron el final de la historia. El Dios que restaura los años ha hecho que la cosecha alcance lo que fue sembrado, multiplicando aquello que plantaste y haciendo que los pequeños comienzos irrumpan en un aumento abundante.
Amós 9:13 RVC Vienen días en que los que aran alcanzarán a los que siegan, y los que pisan las uvas alcanzarán a los que siembran. Los montes destilarán mosto, y todas las colinas se derretirán. —Palabra del Señor.
Lo que parecía devastación se convertirá en terreno de restauración, y lo que parecía un retraso revelará que la bondad de Dios estuvo gobernando la historia todo este tiempo.
POR ESO, NO PERMITAS QUE AQUELLOS QUE NO PUEDEN VER LA PROMESA TE CONVENZAN DE RENUNCIAR A POSEERLA.
José llevó consigo un sueño que, durante mucho tiempo, parecía contradecir sus circunstancias, antes de llegar a gobernar aquello que Dios le había mostrado. El pozo no pudo cancelar el sueño. La prisión no pudo retrasarlo más allá del tiempo señalado por Dios. Y el rechazo de otros no pudo anular aquello que Dios había determinado.
NOSOTROS NO ENTRAMOS EN PÁNICO. ORAMOS. CREEMOS. AVANZAMOS EN FE.
Yo declaro: Las puertas se están abriendo. La semilla está floreciendo. La cosecha está alcanzando y superando los años de pérdida. Y aquello que Cristo ha escrito acerca de ti está comenzando a hacerse visible. Esta es una restauración con aumento. Lo que parecía perdido está siendo transformado Lo que fue sembrado en secreto está comenzando a dar fruto Y la vida abundante que Cristo prometió está irrumpiendo en tu historia.
DECLARO QUE LA TEMPORADA DE PREGUNTAR “¿CUÁNDO?” ESTÁ DANDO PASO A LA EVIDENCIA DEL “¡AHORA!”
Lo que durante tanto tiempo has sostenido por fe está comenzando a hacerse visible. Aquello que creíste sin poder verlo está irrumpiendo delante de tus ojos. La intervención divina de Dios está entrando en lo cotidiano. Te estás acercando a un momento que te hará detenerte, mirar una vez más y decir: “¡SOLAMENTE DIOS PUDO HACER ESTO!”
Declaro que la página ha cambiado. Las respuestas están apareciendo. Las imposibilidades están cediendo. Los milagros se están convirtiendo en tu testimonio. Prepárate para alabar a Dios por aquello que un día solamente podías creer que Él haría. No te rindas. No abandones tu fe. No dejes de creer. Lo que has esperado en fe puede estar mucho más cerca de lo que imaginas. El “¿cuándo?” está dando paso al “¡ahora!”. Y lo que Dios te hizo creer, comenzará a tener evidencia delante de tus ojos. ¡Sigue creyendo! ¡Sigue orando! ¡Sigue avanzando! Tu historia todavía está siendo escrita por Dios. (Una palabra de Brenda Carriere Nash)
Hebreos 6:18 NTV Así que Dios ha hecho ambas cosas: la promesa y el juramento. Estas dos cosas no pueden cambiar, porque es imposible que Dios mienta. Por lo tanto, los que hemos acudido a él en busca de refugio podemos estar bien confiados aferrándonos a la esperanza que está delante de nosotros.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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