Y cuando tomó el rollo, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y llevaba copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones del pueblo de Dios. Apocalipsis 5:8
Hay oraciones ocultas en tu historia que el cielo nunca extravió. Oraciones susurradas entre lágrimas. Oraciones pronunciadas en habitaciones de hospital. Oraciones hechas mientras conducías a solas. Oraciones liberadas durante temporadas en las que tu corazón se rompía y tu fe apenas respiraba. Continuar Leyendo »
