Conozco a alguien que llevaba décadas esperando algo que todavía no había llegado.
¿Te identificas?
En su caso no era amargura lo que la sostenía. Era otra cosa. Algo más difícil de nombrar y más difícil de mantener con el tiempo.
Imagínate: te casas joven. Construyes una vida con alguien. Siete años. Y de repente, eso que estabas construyendo termina. No porque lo eligieras. Sino porque la vida a veces hace eso, llega sin avisar y cambia todo lo que creías que tenías. Continuar Leyendo »
