El sábado 2 de febrero por la madrugada el Señor habló a mi corazón una frase: “Pies de cierva en los lugares altos”, y me hizo recordar la palabra de Habacuc 3:19 Jehová, el Señor, es mi fortaleza; él me da pies como de ciervas y me hace caminar por las alturas.»
Recordé cuan identificada me sentía con el peregrinaje de miedosa con sus amigas “pena y congoja” antes de llegar a los lugares altos, cuando leí el libro de Hannah Hurnard que lleva este nombre «Pies de cierva en los lugares altos». Continuar Leyendo »
