El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente. Diré yo al Señor: Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío. Salmos 91:1-2
«Estás caminando sobre aguas de transición hacia el resplandor de un nuevo día. Un día de esperanza y de promesa que debería hacerte sonreír. Muy pronto llegarás a la tierra que fluye leche y miel y disfrutarás del botín de la batalla. Hay gigantes en la tierra, dice Dios, pero estás bien equipado para enfrentarlos debido a las poderosas armas que hay en tu arsenal y a los ríos de paz que están llenando tu corazón y tu alma». Continuar Leyendo »
