MI ALMA CLAMA A TI

El camino de Dios es perfecto; la palabra del Señor es intachable. Escudo es Dios a los que en él se refugian. ¿Quién es Dios, si no el Señor? ¿Quién es la roca, si no nuestro Dios? Salmos 18:30-31

“En el peso de la opresión y la densa oscuridad de la noche, Yo te busqué. Mi alma clamó por ti, para que me salvaras de mis aflicciones, de la aflicción de la tormenta que azotaba a mi alrededor. Te llamé por tu nombre. Todo mi ser clamó a Jesús. Toda mi esperanza está en ti, ¿a dónde más podría ir?” Yo dormía, pero mi corazón velaba, anhelando escuchar de nuevo Su voz. Entonces vi una luz, un rayo de esperanza brillando en la oscuridad. Volví mi corazón hacia la luz y le oí susurrarme:

“Yo Soy la luz en la oscuridad, la puerta abierta de la promesa. Entra a través de esta puerta de promesas confiando en Mi Palabra. La esperanza que tienes en Mi no será defraudada, porque Yo he puesto Mi amor en tu corazón como una semilla de la promesa. Permite a tu corazón confiar en Mi porque Yo nunca te fallaré. Deja de lado todas las cosas a las que te has aferrado, colócalas delante de Mi como una ofrenda de confianza. Aunque no me has visto, Yo he prometido que cuando me busques con todo tu corazón, Yo me manifestaré a ti. Yo iré delante de ti y te daré descanso.

Estas son las promesas de Mi Palabra para ti mi hijo. Sí, Yo te consolaré en tus aflicciones. Yo te he dado Mi Palabra para darte esperanza. Esta esperanza es la confianza de la Palabra que te he dado. Nunca te sentirás decepcionado cuando esperes en Mi Palabra. Porque lo que Yo te he dicho sucederá, y tu corazón se alegrará con gozo. Yo te he revestido con Mi favor. Ya sea de día o de noche, Mi favor te rodea. Ningún mal prosperará en tu vida, porque Yo utilizaré Mi favor para revertir todas las cosas en tu vida para bien. Tu eres mi amado.

Mi palabra esta llena con la abundancia de Mi misericordia hacia ti. Para siempre Mi palabra ha sido establecida en los cielos. No hay nada que pueda detener Mi amor incondicional para ti ni las promesas de Mi Palabra.

Yo voy a resucitarte de tus aflicciones a través de la bondad de Mis planes para ti. Aunque has sufrido amargura y tu alma se ha aferrado al polvo, Yo tendré compasión de ti y te rodearé con Mi belleza. Yo tengo planes de traer cosas buenas para ti y Mis planes te llevarán al final tan esperado a través de la esperanza que Yo puse en tu corazón. Porque te he dado un corazón nuevo, sellado con el amor de Mi hijo. Serás trasladado del reino de la oscuridad, al Reino de la Luz.

Yo te esconderé de los planes del enemigo, seré un escudo y te protegeré. Confía siempre en Mi. Permite que tu corazón confié en Mi para cuidarte. Yo he enviado Mi palabra para salvarte, y con toda seguridad sucederá. Porque lo que fue plantado en la oscuridad, será manifestado en la luz.

Mi mano te sacará y te pondrá en alto, porque Mis ojos están sobre los que confían en Mi. Tu duelo no durará para siempre, porque Yo te levantaré, Yo te he redimido para siempre. A pesar que has sido afligido, no te afligiré más. Porque has puesto tu corazón para temerme y seguir Mis caminos. Yo abriré tus ojos para que veas Mis maravillas, porque lo que has esperado pronto lo verás. Yo te estoy reviviendo con mi arcoíris de la promesa.

Mi presencia será tu guía para siempre. Derramaré Mi Espíritu en los lugares secos y sedientos, volverás a vivir con Mi amor y tu corazón se regocijará. Porque Yo soy el Dios de tu salvación. Yo he estado contigo en tu sufrimiento y he visto tus lágrimas. Lo que has sufrido no se comparará con lo que Yo haré por ti. Como una sombra pasa en la noche, no recordarás tu dolor. En su lugar, tu alma será refrescada con Mi bondad y la satisfacción de ver lo que Mi corazón desea para ti. Por tanto; que se alegre tu corazón y descansa en esta esperanza. Yo soy la puerta de la Esperanza y el Dios de la promesa y Yo te salvaré. (Dannette Garza)

2 Corintios 1:10 El nos libró y nos librará de tal peligro de muerte. En él tenemos puesta nuestra esperanza, y él seguirá librándonos.

Salmos 18:32-36 Es él quien me arma de valor y endereza mi camino; da a mis pies la ligereza del venado, y me mantiene firme en las alturas; adiestra mis manos para la batalla, y mis brazos para tensar arcos de bronce. Tú me cubres con el escudo de tu salvación, y con tu diestra me sostienes; tu bondad me ha hecho prosperar. Me has despejado el camino, así que mis tobillos no flaquean.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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