ENFOQUE DE ORACION AYUNO DE DANIEL DIA 1

En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas. No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas. Daniel 10:2-3

 Hoy lunes 8 de enero, damos inicio a nuestros 21 Días de Ayuno de Daniel. Hay muchos tipos de ayuno, algunos son de abstinencia total, pero en este caso, en los versos anteriores, Daniel menciona que en este ayuno si comió, pero evitó las carnes de cualquier tipo y todos los derivados que de ella o de los animales provengan, así como todo tipo de manjares lo cual hace referencia a cualquier tipo de comida que generara placer a su paladar. Por tanto, durante estos 21 días del AYUNO DE DANIEL puede comer todo lo que desee de los alimentos permitidos, en sus horarios normales, pues no se trata de aguantar hambre sino de hacer una modificación sacrificial en el tipo de alimentos a ingerir.

Todo esto lo hizo Daniel con el objetivo de humillarse delante de Dios y mostrar que por encima de cualquier placer terrenal es preferible lo que proviene de la comunión con Dios. Por esta razón, deberá enfocarse en la adoración, lectura de la Biblia y oración, de lo contrario, este ayuno se convierte únicamente en una dieta. Este ayuno trajo para Daniel y para el pueblo de Israel liberación, favor, gracia, unción y también fueron contestadas sus peticiones.

Muchas personas se sienten desanimadas y perdieron la fe, porque Dios no respondió en el tiempo de ellos y las promesas o profecías no se cumplieron y piensan: “Quizá no oré lo suficiente” o “Quizá hice algo malo que impide que Dios me oiga”. Dios quiere que comprendamos hoy que no estamos orando mal y no nos ha rechazado, solo esperaba el tiempo perfecto para nosotros, mientras éramos entrenados y preparados en el horno de la prueba. El tiempo se ha cumplido y 2018 será un año de nuevos comienzos, puertas abiertas y cumplimiento. Activemos la fe porque veremos al Señor hacer lo que nunca ha sido hecho que nos dejará asombrados. Nuestro Padre celestial hará lo que sea necesario para llevarnos a donde necesitamos estar y con quién debemos estar, mientras nosotros nos volvemos a Él. El ayuno y la oración nos ayudarán a vencer la incredulidad.

El Señor dice: “Ven y camina Conmigo. Si caminas Conmigo aprenderás de Mis caminos, los caminos que te fueron difíciles de encontrar en el pasado. Si caminas Conmigo serás UNO Conmigo y entonces sabrás el camino que debes tomar. Serás capaz de recibir todo lo que Yo revelaré en este tiempo. Si vienes Conmigo en esta travesía serás bendecido sobreabundantemente. Así que ven, dice el Señor. Yo estoy contigo para guiarte hacia Mi voluntad y propósito para ti. No temas. Yo te hablaré de maneras que serán fáciles de entender para ti.  Y, Yo te voy a dirigir. Sin embargo, debes ponerte en una posición donde puedas ser sensible a Mi Espíritu. La conciencia espiritual se desarrolla cuando pasas tiempo en Mi presencia, dice el Señor.” (Marsha Burns)

DIA 1: Lee Marcos 10:46-52 – Hebreos 11:6 – Marcos 11:22-24 Nos encontramos aquí con uno de los milagros más entrañables de Jesús. ¿Qué quieres que haga por ti? Esta fue la pregunta de Jesús al ciego Bartimeo. Fue su fe la que lo sanó, y lo segundo que Jesús le dijo fue: “Vete, tu fe te ha salvado” Dos cosas importantes hoy: Saber que Jesús está a nuestro lado, anhelando darnos nuestro milagro, el cielo está cargado de promesas para este año, sin embargo, será nuestra fe la que hará que lo imposible ocurra. La fe combinada con la esperanza durante este tiempo de ayuno y oración, producirá el terreno fértil de una nueva realidad que surgirá desde la esfera de lo invisible. La fe revelará los planes que Dios guardó en su corazón. Cuando nos enfocamos en el Señor, somos capaces de descansar en la esperanza, sabiendo que tenemos una buena herencia.

  • Arrepiéntete del desánimo, y de alejarte de Dios, porque esto da a luz la duda y todo lo que no sea fe, es pecado (Romanos 14:23).
  • Clama en el nombre de Jesús porque es el Autor y Consumador de tu fe (Hebreos 12:2). Pídele que restaure tu fe y envíe al Espíritu Santo sobre tu vida (Juan 16:7).
  • Pídele al Espíritu Santo que te imparta el Don de Fe (1 Corintios 12:9). Esta es la fe que restaura. Es la fe de Dios y no la de los hombres. Esta es la fe que se transforma en la sustancia de las cosas que se esperan y en la evidencia de las cosas que no se ven (Hebreos 11:1).

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

Deja un Comentario