VIENTOS DE CAMBIO EN MARZO

¡Bendice, alma mía, al Señor! ¡Cuán grande eres, Señor mi Dios! ¡Estás rodeado de gloria y de esplendor! ¡Te has revestido de luz, como de una vestidura! ¡Extiendes los cielos como una cortina! ¡Dispones tus mansiones sobre las aguas! ¡Las nubes son tu lujoso carruaje, y te transportas sobre las alas del viento! ¡Los vientos son tus mensajeros! ¡Las llamas de fuego están a tu servicio! Salmos 104:1-4

No había leído esta palabra de Doug Addison, pero pude sentir estos vientos el pasado fin de semana. Estuve en un Congreso de Damas en Teopisca, Chiapas, México. Por la noche del … Continuar leyendo