TRIUNFA AQUEL QUE SE LEVANTA

Cuando lleguen las tormentas de la vida, arrasarán con los perversos; pero los justos tienen un cimiento eterno. Proverbios 10:25

 Las tormentas que muchos de ustedes enfrentaron este año, no fueron enviadas para destruirlos ni para desilusionarlos. Ellas los fortalecieron y los ayudaron a poner cimientos firmes para poder resistir a los enemigos a los que se enfrentarán en el siguiente nivel.  A muchos de ustedes les sucedió lo mismo que a Pedro, el enemigo los pidió para ser zarandeados. Pero oramos para que la fe de ustedes no falle (ver Lucas 22:31-32). El proceso de zarandeo casi terminó. Ahora, la gloria, la corona de victoria, la cosecha increíble, los está esperando.

“Veo a muchos entrar en el posicionamiento ordenado por Dios para este tiempo. La batalla ha sido feroz para tratar de evitar que avancen, pero no importa, mientras estén comprometidos a obedecer al Señor en todo lo que hagan, entrarán en los lugares que Él ha elegido para ustedes en Su exacta sincronización. La temporada de mayor alineación en el Cuerpo de Cristo, ha llegado”.

“¿No han soportado hasta ahora? ¿Él no les ha sido fiel en cada paso del camino durante este difícil viaje? Siempre lo será. Lo que Él ha puesto dentro de ustedes para Su gloria se materializará a medida que elijan continuar siguiéndolo con fuerza. Su yugo es fácil y su carga es ligera. ¡Anímense hoy! que lo que Él los ha llamado a hacer se realizará.  El valor eterno de las dificultades los aprobará. Aguanten, aguanten, aguanten … con el gozo que viene fluyendo y burbujeando de la fuente de su propia vida”. (Laurie Riggs)

Amado Jesús, ven a ayudarnos. Minístranos fortaleza y valentía como solo Tú sabes hacerlo. Desato en la dimensión divina del espíritu esperanza para los desesperados, libertad divina para los cautivos y fortaleza divina para los débiles.

Santiago 1:2-7 Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada. Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie. Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; 8 es indeciso e inconstante en todo lo que hace.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio”, “Cita con tu Destino” y "De la Verguenza a la Victoria"