TU SEGUNDA OPORTUNIDAD LLEGARÁ

Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos». (Números 13:30)

Yo estaba sentado en mi cocina y el Señor me habló diciendo: «Mis Calebs están a punto de recibir su segunda oportunidad».

Mi mente se tornó naturalmente a Números 13 donde el Señor le dijo a Moisés que enviase espías a la Tierra Prometida y cada tribu debía enviar a uno de sus líderes para servir como espía. Caleb era un líder en la tribu de Judá. Solo Caleb y Josué trajeron un informe positivo de entre los doce espías. Caleb lo expresó y ahora era el tiempo de conquistar y ganar. Sabemos que el pueblo no pudo entrar en la Tierra Prometida debido a su incredulidad. La única excepción fueron Caleb y Josué (Números 14:30).

«Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat. Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue edificada siete años antes de Zoán en Egipto. Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los higos. Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol, por el racimo que cortaron de allí los hijos de Israel». (Números 14:21-24)

Sin embargo, Josué y Caleb experimentaron grandes demoras en sus destinos y llamados. Ellos rondaron por el desierto durante 40 años, ¡pero no era culpa suya! Ellos sufrieron las consecuencias del pecado de otras personas. Les fue denegada la oportunidad y el potencial debido a la incredulidad del pueblo.

Por eso, cuando el Señor me indicó: «Mis Calebs están a punto de recibir su segunda oportunidad»,supe exactamente lo que me decía. Hay gente que tiene historia con Dios. Han vivido una vida de fe y tienen un espíritu diferente de los demás. Lamentablemente, les fue denegada la oportunidad debido a las acciones y la incredulidad de otras personas. Las buenas noticias para esta gente es que pronto llegará su segunda oportunidad.

Entonces el Señor me dijo: «Los que permanecieron en fe, que se han mantenido positivos, han continuado en oración, se han mantenido en amor y han conservado una actitud benévola hacia aquellos que han fracasado recibirán una segunda oportunidad. Estos son aquellos que han mantenido su fe en Mí y en Mi poder redentor».

Por lo tanto, si has sido un Caleb, hay algo que sigue ardiendo en tu interior. Si estás esperando una segunda oportunidad, el Señor quiere que sepas algunas cosas para prepararte para la oportunidad que viene.

1. Hay que seguir pidiendo

Caleb continuó pidiendo lo que el Señor le había prometido. Veamos lo que Caleb dice en Josué 14:10-12:

«Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar. Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho».

Caleb siguió pidiendo lo que el Señor le había prometido y tú debes seguir pidiendo lo que el Señor te ha prometido. ¡No te canses de orar! Sigue luchando.

2. Viene tu momento de oportunidad

Nuestro momento de oportunidad está en camino. Sin embargo no podemos hacer que las cosas simplemente ocurran antes de que la oportunidad se abra. Vamos a participar, vigilar, esperar y actuar y participar en lo que Dios está haciendo ahora. Podemos cruzar el Jordán, gritar a Jericó, luchar en las campañas del norte y el sur y recibir nuestra parte asignada.

En otras palabras, debemos estar dispuestos a participar en lo que Dios está haciendo en general hasta que se abra nuestra ventana específica. Seamos participantes en el equipo y entendamos que la actividad del Padre es mayor que nuestra misión particular. Cuando invertimos en lo que el Padre está haciendo, el Padre invertirá en nuestro destino. Cuando sembramos en los fines más grandes del Padre, entonces cosechamos fruto en nuestro propio dominio personal.

Espera que se abra tu ventana. Caleb sabía que cuando finalizasen las dos campañas militares de Josué, iba a ser el tiempo para pedir y tiempo para actuar para la oportunidad. Con frecuencia esto significa esperar lo que parece ser eterno y actuar de forma rápida, decidida y sin demora cuando se nos presenta la oportunidad.

3. Vas con la bendición de tus líderes

«Josué entonces le bendijo…» (Josué 14:13)

Algunos de ustedes se han sentido invisibles para los líderes espirituales a su alrededor. Otros no han tenido ningún líder mientras que otros han mantenido unas relaciones sanas, amistosas y cercanas con sus líderes. Sea cual fuese tu situación, es esencial estar en asentimiento con ellos y ser enviados con su bendición marcará la diferencia. Hay una diferencia entre ir por tu cuenta y ser enviado con poder y bendición. (Cameron King)

Con amor y oraciones,
Magie de Cano

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio”, “Cita con tu Destino” y "De la Verguenza a la Victoria"