ENTREGALO TODO

Muchas veces los recuerdo de Facebook, nos hacen ver donde estuvimos y donde estamos ahora. Escribí esto hace 9 años. En medio de una gran tormenta y un gran dolor, donde tuve que entregar TODO a Sus pies, mi matrimonio, mi ruina económica, mi ministerio, mi familia. Todo era incierto, y esta canción de Ricardo Montaner se convirtió en una oración: » TODO, Te doy todo, mi llegar, mi despedida, mi vacío y mi llenura mi dudar, y mi certeza y mi ayunar. Todo, aunque cueste renunciar, aunque cueste lo que cueste ser valiente a medias, sea mentira o sea verdad. Te dejo todo lo que pude hacer sido ante Tus pies, mi parte de universo o casi todo mi pensamiento hablado y por hablar»

No hubo Pastor, no hubo amigos, no hubo quien dijera estoy orando por ti. Sin embargo, éramos El y yo, como en la oración en Getsemaní. Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y Juan y comenzó a entristecerse, el dijo: «Es tal la angustia que me invade que me siento morir —les dijo—. Quédense aquí y vigilen». Sin embargo estaba solo con el Padre porque ellos se durmieron. El decía: «Abba, Padre, todo es posible para ti. No me hagas beber este trago amargo, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú». (Marcos 14:32-43)

El me estaba llevando a su intimidad, al cuarto privado de oración. El me estaba diciendo: «Mantén la paz en tu corazón con la fe de que Yo estoy contigo para hacerte pasar a través de cualquier cosa que esté en tu camino. Trae las preocupaciones que tienes y el caos que te afecta a Mi altar y entrégamelo» En ese lugar de intimidad nos hicimos amigos, yo le hablaba y El traía las respuestas. Y tal como lo hizo con Lázaro, con la hija de Jairo, con el hijo de la viuda de Naín, 3 años después, el dijo: FUISTE APROBADA. Ahora te devuelvo todo lo que te fue quitado, no como me pediste, 10 veces más de lo que pediste. El es Dios de prueba pero también de resurrección y restauración.

¿Qué es lo que Dios te está pidiendo poner hoy en el altar del sacrificio? Con egoísmo no se logra nada, uno de los frutos del amor inevitablemente es el sacrificio gozoso porque el sacrificio amargo no vale, el sacrificio forzado no vale la pena, el sacrificio a fuerza solo es matazón de algo. Pero aquello que se sacrifica gozosamente, amorosamente, por obediencia a Dios, siempre vuelve multiplicado. Después de entregarlo todo…espera lo que viene en camino: el cumplimiento de lo prometido.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio”, “Cita con tu Destino” y "De la Verguenza a la Victoria"