Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer. Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves? Haré un camino a través del desierto; crearé ríos en la tierra árida y baldía. Isaías 43:18-19 NTV
Siento que muchísimas personas están siendo reconstruidas ahora mismo desde los cimientos. Es más que un cambio de imagen espiritual. Es más que Dios sacándote de lo viejo. Y es más que un reinicio. Es una renovación interna de la clase más profunda, que anula cualquier otra prioridad y proceso en tu vida y llamado. No puedes ver más allá de esto porque no se supone que lo hagas. Dios quiere que sigas rindiéndote a esto porque está FORMANDO algo en ti que aún no logras ver.
Recuerdo estar en adoración hace unos meses y ver mis manos extendidas, y en el espíritu eran huesos. Me asusté al principio, pero Dios me estaba mostrando algo: era una temporada en la que Él tenía que llevarme de vuelta a los huesos secos, NO PARA DESTRUIRME, sino para desmantelar lo que yo había permitido que fuera PARTE DE MÍ.
¿Tiene sentido esto? Son las cosas que acumulamos y las mentiras que empezamos a creer a través de años de estar en la religión y de pasar por noches oscuras de batalla. No nos damos cuenta, pero nuestras almas comienzan a pesarse con los escombros de movimientos pasados, dolores y heridas, traiciones de las que nunca sanamos, y el cansancio y el agotamiento de los que nunca nos recuperamos por completo. Es donde lentamente nos desviamos de nuestra identidad «En Cristo» y asumimos los pesos, presiones y mentiras del mundo, y eso te ha estado MATANDO.
Así que el Padre usa estas temporadas para LIBERARNOS, y eso es lo que ha estado sucediendo desde mediados de 2024 hasta ahora. Ha sido gentil en momentos e intenso en otros, pero tú lo sabes, porque por dentro sientes como si estuvieras tratando de mantenerte a flote en el agua. Nada funciona igual. Estás peleando batalla tras batalla. Pero una mejor manera de decirlo es que estás siendo testigo de cómo se van las IMITACIONES.
Es profundo. Más profundo de lo que la mayoría admite. Pero solo es asfixiante si seguimos haciéndolo sin el Espíritu Santo. La ansiedad constante que sientes no es una señal de que fallaste, y tampoco te estás desmoronando; es una señal de que Dios está PRESIONANDO sobre las áreas en las que el enemigo ha tenido dominio.
Así que tal vez te sientes como si fueras solo huesos. Tu fuerza se ha ido. Tu gozo se ha ido, y no puedes recordar cómo se sienten la verdadera paz y la esperanza. Creo que este es un momento de Ezequiel 37 donde el Espíritu Santo está incubando sobre tu vida en intercesión, profetizando: «¡HUESOS SECOS VUELVAN A LA VIDA!».
No sé tú, pero yo no puedo quedarme estancado en medio del proceso. ¡Señor, termina lo que comenzaste en mí! ¡Señor, ordena a estos huesos se pongan de pie nuevamente! ¡Pon un aliento fresco en mis pulmones y RECONSTRÚYEME en quien Tú me has llamado a ser, en el nombre de Jesús! (Una palabra de Nate Johnston)
Ezequiel 37:9-10 NVI Entonces el Señor me dijo: «Profetiza, hijo de hombre; profetiza al espíritu y dile: “Esto ordena el Señor y Dios: ‘Espíritu, ven de los cuatro vientos y sopla sobre estos muertos y vivirán’ ”». Yo profeticé, tal como él me lo había ordenado y el espíritu entró en ellos; entonces vivieron y se pusieron de pie. ¡Era un ejército numeroso!
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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