Las cosas pasadas se han cumplido y ahora anuncio cosas nuevas; las anuncio antes que sucedan. Isaías 42:9
«Antes de que Dios manifieste lo nuevo, Él expone aquello que todavía se aferra a lo viejo. Muchos terminaron el 2025 cansados, heridos o esperando lo que nunca llegó. El mismo Dios que te redefine te está llamando a reinar en esa nueva identidad para el 2026. El nuevo nacimiento no está completo hasta que la resurrección se convierta en tu estilo de vida. Jesús le dijo a Nicodemo: «De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios» (Juan 3:3). El nuevo nacimiento no es solo la salvación de tu alma; es la transformación de tu visión. ¡No puedes entrar en una nueva temporada con un espíritu viejo! El Reino demanda ojos nuevos, mentes renovadas y una fe resucitada».
«Dios dijo: «Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo!» (Isaías 43:18-19). El mayor obstáculo para lo nuevo no es el diablo… es tu apego a lo que Dios ya enterró. Como a Lázaro, Jesús llama tu nombre en medio de lo que otros declararon muerto: «Ven fuera». Pero no puedes cargar vestiduras de sepultura hacia un nuevo año. La resurrección nunca tuvo la intención de ser solo un momento, es un mandato. ¡Levántate de las cenizas, sacúdete lo que se ha corrompido y camina con poder de revelación! ¡El mismo Espíritu que levantó a Cristo ahora te empodera! (Romanos 8:11)»
«El apóstol Pablo nos recuerda que debemos «despojarnos de la vieja naturaleza» y «ponernos la nueva» (Efesios 4:22-24). Tu pasado caducó y tu nueva identidad ha sido establecida. No luchas por una identidad, funcionas desde ella. Estás escondido en Cristo, resucitado con Él y revestido de autoridad. Este es el año para pasar de la revelación al reinado. Jesús dijo: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan» (Mateo 28:18-19). El cielo no libera poder sin un propósito. No estás esperando el avivamiento, tú eres el avivamiento en movimiento. El Espíritu de Dios te ha llamado a levantarte, resplandecer y manifestar la autoridad del Reino en cada lugar que pises. ¡Bienvenido al 2026! ¡Este es el año de Renacimiento, Resurrección y Reinado para muchos de nosotros!» (Una palabra de Joshua Reyes)
DIA 2 ENFOQUE DE ORACIÓN
Lecturas Bíblicas: Salmos 51, Hebreos 12 – Hoy profundizamos en el propósito de este tiempo de oración y ayuno. No nos humillamos delante de Dios solo para pedir, sino para alinearnos y permitir que Él sane y restaure nuestro interior. Muchas veces las oraciones no se detienen en el cielo, sino en el alma: cargas antiguas, heridas no sanadas y emociones retenidas que se convierten en pesos invisibles que frenan nuestro avance.
La Palabra nos enseña que no podemos avanzar con libertad si seguimos cargando peso. Dios desea darnos victoria, pero esa victoria requiere sanidad interior y rendición. No se puede caminar hacia lo nuevo aferrándose a lo viejo. Este día es una invitación a soltar lo que nos ata y a permitir que el Espíritu Santo alumbre aquello que nos ha detenido. Hoy no buscamos solo respuestas; buscamos libertad. Soltamos las cargas para avanzar ligeros hacia lo que Dios ha preparado.
Has una lista delante del Señor: ¿Qué me está deteniendo de avanzar? Heridas no sanadas. Ofensas y falta de perdón. Culpa y vergüenza. Errores pasados que Dios ya perdonó, pero que aún nos acusan internamente. Temor para soltar lo conocido, incluso cuando ya no da fruto. Apegos al pasado, etapas, personas, roles o temporadas que Dios ya cerró. Expectativas no cumplidas, pensamientos y patrones mentales limitantes. Cansancio emocional y espiritual. Áreas que aún no hemos entregado completamente al Señor. Intentar avanzar con nuestras fuerzas en lugar de confiar en Dios.
Oremos: Padre, hoy vengo delante de Ti con un corazón contrito y humillado. No quiero esconder nada ni seguir cargando pesos que ya no me corresponden. Te pido que alumbres mi interior y me muestres con claridad qué cosas me han detenido de avanzar. Reconozco que he cargado heridas, emociones retenidas, temores y cargas del pasado. Hoy decido soltarlas delante de Ti. Renuncio a todo peso que ha limitado mi libertad, a toda ofensa no resuelta, a la culpa, al cansancio del alma y a todo pensamiento que no viene de Ti.
Creo que no puedo caminar hacia lo nuevo aferrándome a lo viejo. Por eso, hoy me despojo de todo lo que estorba y me rindo a Tu proceso de sanidad. Crea en mí un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí. Espíritu Santo, toma el control de las áreas que he intentado manejar con mis fuerzas. Sana mi interior, restaura mi alma y dame la gracia para avanzar ligero, sin cargas innecesarias, con la mirada puesta en Ti. Hoy no busco solo respuestas; busco libertad. Recibo Tu paz, Tu dirección y Tu fuerza para correr con perseverancia la carrera que has puesto delante de mí. En el nombre de Jesús. Amén.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
Recibe la palabra profética en tu correo electrónico.
