Me preparas un banquete en presencia de mis enemigos. Me honras ungiendo mi cabeza con aceite. Mi copa se desborda de bendiciones. Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor viviré por siempre. Salmos 23:5-6 NTV
Hemos entrado en una temporada de renovación. Muchos han sentido que el aceite de la intimidad con Dios se fue agotando a través de largas temporadas de perseverancia, pruebas repetidas, batallas ocultas y el peso constante de seguir adelante mientras clamaban al Señor. En algunos lugares todo se ha sentido seco, y ha habido momentos en los que te preguntaste cuánto más podrías soportar.
Pero el Señor está renovando el aceite. Lo que se había secado está siendo nuevamente empapado por la presencia del Espíritu Santo. El Señor está haciendo una obra profunda en tu relación y comunión con Jesús, restaurando una intimidad que irá más allá de todo lo que has conocido hasta ahora.
El Salmo 23 dice: “Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.” Ese es el lugar al que el Señor te está llevando ahora. Vas a conocerlo de una manera más profunda, incluso mayor que en los momentos más intensos de temporadas anteriores. El lugar secreto está volviendo a ser un lugar de abundancia. El hambre por Dios está regresando. Su presencia se está haciendo más tangible, y la fragancia de haber estado con Jesús comenzará a reposar sobre tu vida de una manera que no puede ser fabricada ni fingida.
El Señor está ungiendo tu cabeza con aceite en presencia de tus enemigos, y los mismos lugares que fueron testigos de tu agotamiento serán testigos de tu renovación. Tu vasija de aceite está llegando al desbordamiento. El aceite es fresco. La intimidad está profundizándose. Y el Señor te está restaurando, no simplemente hasta donde estabas antes, sino llevándote más allá. (Una palabra de David Yancey)
ESTÁS A PUNTO DE ENCONTRAR EL ACEITE
Estás a punto de encontrar aceite. Y quiero decirte qué representa ese aceite, porque estás a punto de entrar en una temporada en la que sucederán dos cosas al mismo tiempo: una temporada de “solo Dios pudo hacer esto”, y una fuente fresca de intimidad y revelación que comenzará a brotar dentro de ti.
Esto es lo que debes entender acerca de ese aceite: el aceite es el fruto de tu obediencia en medio del sufrimiento. Es el aceite fresco que comienza a derramarse sobre tu vida después de una temporada en la que fuiste perseguido, acosado y presionado por el enemigo. Y también representa tu comisionamiento: este es Dios enviándote a salir de una temporada de supervivencia y entrar en una temporada de ocupación y propósito. El tiempo de simplemente sobrevivir está llegando a su fin. Dios está haciendo brotar nuevamente el aceite, la intimidad, la revelación y el propósito. Lo que parecía un terreno seco está a punto de revelar lo que Dios había depositado allí desde hace mucho tiempo. (Una palabra de Nate Johnston)
Salmos 45:7 NVI Tú amas la justicia y odias la maldad; por eso Dios, tu Dios, te ungió con aceite de alegría, te prefirió a ti por encima de tus compañeros.
Isaías 61:3 NVI …y a confortar a los dolientes de Sión. Me ha enviado a darles una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, traje de alabanza en vez de espíritu de desaliento. Serán llamados robles de justicia, plantío del Señor, para mostrar su gloria.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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