En el mismo pueblo había una viuda que insistía en pedirle: “Hágame usted justicia contra mi adversario”. Durante algún tiempo él se negó, pero por fin concluyó: “Aunque no temo a Dios ni tengo consideración de nadie, como esta viuda no deja de molestarme, voy a tener que hacerle justicia, no sea que con sus visitas me haga la vida imposible”. Lucas 18:3-5 NVI
La mujer en Lucas 18 iba días tras día delante del juez que no se compadecía de su difícil situación. Continuar Leyendo »
