Hay una llamada que ninguna madre quiere recibir.
No importa la edad de tus hijos. No importa si viven contigo o si llevan años viviendo solos. Cuando el teléfono suena en un momento que no esperas, algo en el corazón da un vuelco antes de contestar. Lo conocemos desde que eran pequeños: el número del colegio en la pantalla y esos segundos donde la mente vuela a todo lo que pudo haber pasado. El alivio cuando era solo una información, una actividad, algo sin importancia. Continuar Leyendo »
