Llevas años en medio de algo que no termina, y ya no sabes si te está llevando a algún lado. Yo creo que sí. Y creo que el lugar donde hoy te sientes encerrada también tiene una puerta.
No es que no hayas hecho nada. Oraste, pediste consejo, cambiaste lo que te tocaba cambiar, lo volviste a intentar cuando ya no tenías ganas. Y cada vez que parecía que por fin ibas a salir, te topabas otra vez con lo mismo. Continuar Leyendo »
