Cuando comienzas cualquier viaje, quieres tener tanto dirección como destino en mente. Uno usualmente determina al otro. Tu destino determina tu dirección. No puedes viajar hacia el sur y esperar llegar al norte. También es bueno tener un propósito para ir. De lo contrario, la vida comienza a sentirse bastante sin sentido. Puede haber mucho movimiento y actividad, con muy poco fruto o sentido de productividad.
Al inicio de este nuevo año, ¿hacia dónde vas? ¿A dónde quieres ir? Continuar Leyendo »
