Te tomaron una foto hace unos días. Alguien la subió a un grupo, o la encontraste en tu teléfono, y por un segundo la miraste sin reconocerte.
Llevaba tu ropa. Tu nombre. Tu sonrisa de ese momento. Pero algo en esa imagen te dejó quieta. Porque la mujer que miraba desde esa pantalla no era la que tú recordabas ser. No era la que sentías que eras cuando cerraste los ojos por la noche.
Y pensaste: tal vez es el ángulo. Continuar Leyendo »
