No fue con sus espadas que conquistaron la tierra, ni sus brazos fuertes les dieron la victoria. Fueron tu mano derecha y tu brazo fuerte y la luz cegadora de tu rostro que los ayudaron, porque los amabas. Salmos 44:3
A veces sentimos que el tiempo transcurre sin un propósito claro, pero Dios, en Su infinita sabiduría, diseñó un calendario que es mucho más que fechas y números. El calendario hebreo es el «reloj de Dios», y aunque vivimos bajo el calendario civil, los ciclos bíblicos nos revelan los tiempos y las estaciones en las que el Señor desea soltar bendiciones específicas sobre Sus hijos. Continuar Leyendo »
