Hoy quiero hablarle a tu corazón de madre. Ese corazón que a veces siente que se va a detener de la angustia cuando ves ciertas actitudes en tus hijos.
Sé que hay noches en las que no duermes esperando escuchar la llave en la puerta. Sé que hay momentos en los que miras a ese hijo o a esa hija —que antes era un niño dulce que corría a tus brazos— y sientes que estás viendo a un desconocido. Continuar Leyendo »
