Si pudiéramos grabar tus momentos más íntimos de oración de esta última semana y los reprodujéramos ahora mismo, ¿qué escucharíamos? No me refiero a las palabras religiosas que aprendimos a decir en la iglesia, sino al tono de tu corazón, a la emoción detrás de la voz, a la postura de tu espíritu.
A menudo pensamos que la oración es simplemente un canal para pedir cosas o desahogarnos. Pero si prestas atención, te darás cuenta de que tu oración es el espejo más honesto de tu vida. Continuar Leyendo »
