Hay una historia antigua sobre un padre que le construyó alas de cera y plumas a su hijo para escapar de una prisión. La advertencia fue clara: «No vueles demasiado alto, porque el sol derretirá la cera y caerás».
¿Cuántas veces has escuchado esa misma advertencia en tu vida espiritual y emocional?
Desde pequeñas, muchas hemos sido condicionadas con frases que parecen prudencia, pero que en realidad son jaulas disfrazadas: «No sueñes tan alto, que la caída duele más». Continuar Leyendo »
