Sé de alguien cuya historia me detuve a releer la primera vez que la encontré.
Era huérfana. Criada por un primo que la adoptó como hija propia. Sin apellido poderoso, sin nadie que la calificara para el lugar donde terminó. Y sin embargo terminó en un palacio.
Pero eso no es lo más impresionante de su historia.
Lo más impresionante es lo que hizo cuando todo dependía de ella.
Había una regla en ese palacio: nadie entraba al rey sin ser llamado. Continuar Leyendo »
