Hay preguntas que solo una madre se atreve a hacerse en silencio.
¿Algún día dejaré de preocuparme tanto?
¿Algún día podré dormir sin repasar mentalmente si mis hijos están bien, si tomaron buenas decisiones, si el mundo no los lastimará demasiado?
Ser madre es vivir con el corazón expuesto. Una parte tuya camina afuera de tu cuerpo todos los días, y por más que los años pasen, ese lazo invisible no se corta. Lo único que cambia es el tipo de preocupación. Continuar Leyendo »
