Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada. Juan 8:29
A todos los que lean esto: Oro para que sean liberados del temor al hombre y ¡SE LEVANTEN! No naciste para ser tímido, sin voz, ni una oveja más en el rebaño. No fuiste diseñado para aceptar el robo y la opresión y llamarlo “cristiano”. Oro para que el temor del Señor sacuda toda atadura religiosa que intenta mantenerte encadenado a un cristianismo débil e ineficaz, y que el rugido del León de Judá salga desde tu interior. Continuar Leyendo »
