Entonces le puso de nuevo las manos sobre los ojos, y el ciego fue curado; recobró la vista y comenzó a ver todo con claridad. Marcos 8:25
En Marcos 8, después de llevar al hombre ciego a un lugar apartado, Jesús puso saliva en sus ojos y le preguntó: “¿Ves algo?” El hombre levantó la vista y dijo: “Veo a la gente, pero parecen árboles que caminan.” El primer toque fue para una sanidad parcial. El hombre podía ver, pero no con claridad. Continuar Leyendo »
