Toma control de lo que digo, oh Señor, y guarda mis labios. No permitas que me deslice hacia el mal ni que me involucre en actos perversos. No me dejes participar de los manjares de quienes hacen lo malo. Salmos 141:3-4 NTV
El Espíritu del Señor me habló y dijo: “Ten cuidado con lo que hablas. Tus palabras tienen un poder inmenso. Rechaza asociarte con el enemigo hablando sobre tus circunstancias actuales; debes hablar por fe las palabras que Yo he decretado. Continuar Leyendo »
