TIEMPO DE LIMPIEZA

El Señor dice: «Vengan ahora, y pongamos las cosas en claro. Si sus pecados son como la grana, se pondrán blancos como la nieve. Si son rojos como el carmesí, se pondrán blancos como la lana. Si ustedes quieren y me hacen caso, comerán de lo mejor de la tierra. Isaías 1:18-19

Yo soy el Dios de la bondad pero también soy el Dios de la severidad. Así que pondré a prueba tu corazón para que pueda ser purificado.

Vendré a ti en esta temporada para perfeccionar esas cosas con respecto a ti que necesitan ser perfeccionadas. Porque yo te he elegido para caminar en un llamado que es mucho mayor de lo que puedes creer. Un llamado que es mucho mayor de lo que puedes esperar, un llamado que te hará caminar en la semejanza de Jesucristo, por lo tanto, en la fe y dones que El caminó para que se cumpla la escritura: “las obras que Yo he hecho ustedes harán y aún mayores”.

Pero ahora, es el momento del juicio de mi casa, el lugar donde se ha juzgado al mundo, ahora mis hijos deben llegar a un lugar de pureza y justicia para ejercer el poder del reino y la autoridad como Reyes y Sacerdotes.

Así que permitan que su corazón se alegre y levántense con gozo y paz delante de Mi. En efecto, el trabajo que estoy realizando en ustedes en esta temporada es la obra más grande de todas. El trabajo es invitarlos a ser como Cristo y caminar en la naturaleza divina de mi Hijo amado. Así que levántense ahora y reciban la oportunidad de llegar al nuevo plató que han anhelado. Pero Yo les digo, que no pueden venir a este lugar espiritual sin haber sido perfeccionados. Y ese es el proceso que ha estado sucediendo ahora durante estos últimos tres años, dice el Señor.

Voy a seguir perfeccionando las cosas que les conciernen, Pueblo Mío, para que puedan levantarse a este nuevo alto nivel espiritual que les he proporcionado para esta temporada donde la casa de los Reyes ya sido establecida. Así que vengan hoy y renuévense en Mi, dice el Señor Todopoderoso.

Abran su corazón y su espíritu para permitir que el fruto de Mi Espíritu se manifieste en ustedes en toda su plenitud. Ríndanse completamente a la corriente espiritual que se hará evidente conforme ustedes toman las oportunidades para mostrar Mi carácter y naturaleza, dice el Señor. Porque este es un tiempo para que Mi Reino se establezca y se muestre en y a través de ustedes mis hijos.

Gálatas 5:16-26 Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa. Porque ésta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren. Pero si los guía el Espíritu, no están bajo la ley.  Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos. Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu. No dejemos que la vanidad nos lleve a irritarnos y a envidiarnos unos a otros.

Job 23:10 Pero El sabe el camino que tomo; cuando me haya probado, saldré como el oro.

Malaquías 3:2-3 ¿Pero quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando El aparezca? Porque El es como fuego de fundidor y como jabón de lavanderos. Y El se sentará como fundidor y purificador de plata, y purificará a los hijos de Levi y los acrisolará como a oro y como a plata, y serán los que presenten ofrendas en justicia al Señor.

Juan 15:16 No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre.

La meta de todo hijo de Dios es cumplir el propósito para el cual el nos predestinó. Nos comisionó para que llevemos y manifestemos el fruto del Espíritu Santo dentro de nosotros. La meta es ser cada día más como Cristo. El mandato de ir y  llevar fruto es dado para todos ¡no sólo para algunos súper-santos! El versículo termina diciendo “Así Mi Padre le dará todo lo que pidan en Mi nombre” El precio es alto, pero El recompensa a todos aquellos que deciden caminar en obediencia.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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