¿QUÉ TIPO DE TIERRA QUIERES SER?

Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo, y no vuelven allá sin regar antes la tierra y hacerla fecundar y germinar para que dé semilla al que siembra y pan al que come, así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos. Isaías 55:10-11

Oro este día porque cada corazón sea una tierra deseable y fecunda, en donde la semilla de la Palabra de Dios pueda germinar, que siempre encuentre un asidero duradero y vivo para echar raíces y llevar fruto abundante. Mientras lees hoy la Palabra que nos comparten los Esposos Burns, medita en esto y pregúntate: ¿Y yo, que clase de tierra quiero ser?

Marcos 4:8-9 Pero otra parte cayó en buena tierra, y brotó y creció y dio fruto, y rindió una cosecha de treinta y sesenta, y hasta de ciento por uno. Entonces les dijo: «El que tenga oídos para oír, que oiga.»

Si tú escuchas Mi palabra y la crees, es tuya. No permitas que el enemigo te robe la semilla de ninguna manera; ni debido a conflictos ni debido a circunstancias negativas. Rehúsate a darle lugar, y mantente firme. Mi semilla ciertamente vendrá y dará fruto. Se convertirá en una planta completa, desde la semilla al tallo hasta la cúspide. Y, Yo te ayudaré, te guiaré y te dirigiré. Yo estableceré la palabra a tal punto que no haya incredulidad. Recibe esto en Mi nombre, dice el Señor tu Dios. Sé restaurado a la posición de plenitud. Es tu derecho del Reino.

Mantén la estabilidad en el proceso de cambio y de turbulencia, reiterando la verdad de Mi Palabra. Mantén tus pensamientos limpios de habladurías innecesarias, y establécete en tranquilidad. Mantente firme y fuerte espiritualmente de modo que puedas enfrentar y vencer cada reto que se te presente. Yo estoy contigo en cada situación para guiarte por el camino de la paz y la seguridad, dice el Señor.

Marcos 4:14-20 El sembrador es el que siembra la palabra. Algunos son como lo sembrado junto al camino. En ellos se siembra la palabra, pero enseguida, después de oírla, viene Satanás y les arrebata la palabra sembrada en su corazón. Otros son como lo sembrado entre las piedras. Al oír la palabra, enseguida la reciben con gozo; pero, como no tienen raíz, su vida es muy corta, y al venir las aflicciones o la persecución por causa de la palabra, enseguida tropiezan. Otros son como los que fueron sembrados entre espinos. Éstos son los que oyen la palabra, pero las preocupaciones de este mundo, el engaño de las riquezas, y la codicia por otras cosas, entran en ellos y ahogan la palabra, por lo que ésta no llega a dar fruto. Pero hay otros, que son como lo sembrado en buena tierra. Son los que oyen la palabra y la reciben, y rinden fruto; ¡dan treinta, sesenta y hasta cien semillas por cada semilla sembrada!»

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

Deja un Comentario