LOS LAZAROS SIEMPRE RESUCITAN

Jesús dijo: Quitad la piedra. Marta, hermana del que había muerto, le dijo: Señor, ya hiede, porque hace cuatro días que murió. Jesús le dijo: ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios? Juan 11:39-40

DIA 4

Si 21 días te parecen demasiado largos, y sientes deseos de rendirte, sigue firme, sigue creyendo, porque, aunque tu fe esté siendo probada en el fuego, lo que pensabas estaba muerto volverá a la vida. Tú puedes tener a tu propio Lázaro en tu vida, muerto y con cuatro días sepultado, pero aun en medio de ese ambiente de lamento, Dios puede cambiar el llanto en un gozo inimaginable. El nombre “Lázaro” significa en hebreo El-eazar = Mi Dios me ayudará. Tu Lázaro quizá puede tener semanas, meses o años de estar sepultado, pero Jesús te dice una tan sola cosa: ¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios? Jesús calculo su llegada a Betania al cuarto día de la muerte de Lázaro para mostrar que sus poderes de resurrección no estaban limitados a los tres días, porque dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25).

Dios dice: “Yo estoy llamando a los “Lázaros” a salir de la tumba. Creíste que todas tus promesas habían muerto. Pensaste que habías pasado el cuarto día. Pensaste que había pasado el tiempo de la posibilidad de la resurrección. Así que hoy te digo: “¡Lázaro, sal fuera!  Más allá del punto de no retorno, más allá del cuarto día.”

Jesús retrasó intencionalmente su aparición más allá del cuarto día para destruir sus creencias y sacar su fe de la caja que en donde habían puesto a Dios.

Dios dice: “Yo Soy el Dios del quinto día. Yo Soy el Dios del sexto día. Yo Soy el Dios del séptimo día. YO SOY DIOS DE TODOS LOS DÍAS. Yo Soy el Dios del poder de la resurrección. ¡Yo voy a soplar en tu mente! Yo estoy rompiendo todas las limitaciones y sacándote de todas las cajas. Yo Soy el Dios del quinto día, el sexto día y el séptimo día, más allá de todas las limitaciones humanas. Cada limitación que le has puesto a Dios “.

Muchos de ustedes han estado embarazados con promesas durante muchos. Algunos han pronunciado maldiciones sobre su vida pensando que su promesa murió. Pero Jesús está entrando a tu escena para soplar vida en todas tus promesas; háblale vida a tus “Lázaros” y diles que “YO SOY LA RESURRECCION Y LA VIDA”.

LECTURAS DE HOY: Juan capítulo 11; Ezequiel 12:21-28; Lucas 11:1-13 – Toma autoridad sobre situaciones negativas en tu esfera de influencia y habla la Palabra del Señor en contra de las enfermedades y dolencias, carencia financiera, problemas de relaciones, etc. y deje que la Espada del Señor traiga salvación, liberación y sanidad. Escucha lo que dice el corazón de Dios sobre la situación y responde a cualquier cosa negativa con una palabra de vida que traerá la resurrección a lo que estás esperando ver.

Necesitas un plan para mantenerte conectado con Dios y lo principal es tener a mano una Biblia, un cuaderno de apuntes para escribir lo que el Señor te enseña y para hacer una lista de peticiones, un aparato reproductor para poder poner música y adorarlo. Si no sabes cómo hacer efectivos estos tiempos con Dios estos pasos prácticos te ayudarán.

ESPERA EN EL SEÑOR. No llegues con prisa ante la presencia de Dios, toma tiempo para estar en quietud y hablar a solas con El.  “Quédate quieto y conoce que Yo soy Dios”. (Salmo 46:10; ver también Isaías 30:15; 40:31) Escucha las alabanzas y adórale, entra con acción de Gracias. (Salmo 100).

ORA. En Lucas 11 vemos como los discípulos fueron desafiados e inspirados al ver a Jesús orar y, con valentía, le pidieron que les enseñara a orar. Ellos habían escuchado a Jesús enseñar, pero no le pidieron que les enseñara a enseñar; lo vieron haciendo milagros, pero no le pidieron que les enseñara a sanar; ellos le pidieron que les enseñara a orar. Puedes ser honesto con él: “Señor Jesús, yo no sé cómo orar, pero aquí estoy. Quiero aprender y te ofrezco mi vida”.

LEE TU BIBLIA. Es aquí donde tu conversación con Dios comienza. Él te habla a través de Su Palabra y tú le hablas a Él a través de tus oraciones. No te precipites; no intentes leer grandes secciones; no corras por la lectura. cuando leas la Biblia, léela despacio, léela en oración, y léela aguardando LO que Dios te hablará a través de ella.

OBEDECE No importa cuántos ayunos y oraciones hagas para el Señor. Lo que importa es qué tan OBEDIENTE eres a lo que Él pide de ti. Los sacrificios agradables a Él son solo los que Él mismo ha ordenado. (Miqueas 6:6-8); (Hebreos 5:7-8)

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio”, “Cita con tu Destino” y "De la Verguenza a la Victoria"