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ENFOQUE DE ORACION DIA 7 – Esposas en el Campo de Batalla

Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua. Jeremías 2:13

 Hay una frase de John Eldredge que siempre me ha impactado: “Dios nos atrae hacia el matrimonio y luego lo usa para transformarnos”. Por esa razón, que estos Enfoques de oración que les he compartido, están llenos de estrategias para salir del capullo y convertirte en una hermosa mariposa que lleva vida polinizando por dondequiera que Dios te lleve. Mi oración siempre era “Señor cambia a mi esposo”, pero Dios dijo: “primero debo cambiarte a ti”. No me había dado cuenta que esperaba que no solo esperaba que mi esposo llenara todos los vacíos de mi corazón, sino que estaba ocupando un lugar en mi corazón que solo le pertenecía a Dios. Muchas veces hacemos un dios de aquello en lo que buscamos nuestro mayor gozo; sin embargo, nada en este mundo aparte del Dios verdadero puede satisfacernos. Muchas mujeres han dicho “sin él no puedo vivir”, “eres todo para mi” o muchas veces  expresamos que lo más importante en el mundo es lo que nuestro esposo piensa sobre nosotras, incluso por encima de Dios. La idolatría tiene múltiples facetas, y ninguna de ellas saciará nuestros corazones.

La Biblia dice en Mateo 6:21 “porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón”. lo cual significa que nuestro corazón es el tesorero de nuestra alma, y ya que Dios es, en sí mismo, el tesoro más supremo que existe, hemos de tener el mayor de los afectos por Él, estamos hechas para amarlo con todo nuestro corazón. La mujer que conoce el amor de Dios no se desespera por el amor de un hombre, porque en los brazos de Su Señor ya encontró lo que su alma necesita, ninguna relación matrimonial que una mujer experimente será más plena que la relación que tiene con Dios. Esto no significa que no tengas amor por tu cónyuge o que él no sea importante para ti, significa que el mandamiento dice: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.Este es el primero y grande mandamiento.Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. (Mateo 22:37-39) Para mi esto es un orden de prioridades: Amar a Dios, y luego amar a mi esposo tanto como yo misma me amo.

Cuando estaba a punto de enfrentar un divorcio, una mañana en mi oración le dije: “Señor, no sé si este matrimonio se salvará, y si no sucede, no sé que será de mí y de mis hijos, pero ahora, en este preciso momento, solo quiero conocerte, enamorarme de Ti”. Aprendí que la mayor preocupación de una mujer que desea tener un matrimonio restaurado  debe ser volverse a Dios, alegrándose y regocijándose en el amor del Señor y no apresurando a su cónyuge que se ha alejado. Si tu motivación para acercarte a Dios es que restaure  tu matrimonio o cambie a tu esposo, entonces  tus oraciones probablemente parecerán un trato que intentas negociar con Dios. Tú nunca querrás que tus tiempos de intimidad con Dios se reduzcan a sesiones de hacer tratos. Acércate por amor, escríbele poemas, cántale canciones, danza en Su presencia. T.D Jakes lo dijo con mucha elocuencia: “Su esposo podrá ser el amante de su cuerpo, pero El es el amante de su alma. Su esposo podrá besar sus labios, pero El puede besar las lágrimas de sus ojos, el dolor de sus recuerdos, El es su Amado, El pagó el precio para llevar ese nombre. Vertió su Sangre que es la evidencia y se convirtió en el Juez de este mundo para sacar su caso de la corte”.

LECTURAS PARA HOY – Juan 4:1-42, Isaías 54, Oseas 2:14-23 – Amada Mujer, escucha lo que el Amado de tu alma te habla este día, extiende tu mano hacia El en esta hora, porque te está adornando con Sus joyas del Pacto Eterno que son el amor, la sanidad y la fidelidad inquebrantable para que te mantengas firme y proclames las revelaciones que el Señor, tu Dios, te ha dado en el Lugar Secreto. Porque de ti saldrá Su gran poder sanador para tu matrimonio. El es el viento bajo tus alas, porque este es el tiempo de alzar el vuelo.

OREMOS

Amado Jesús, hoy creo en Ti y en lo mucho que me amas, me arrepiento por practicar las obras religiosas en lugar de buscar una relación íntima Contigo. Perdóname por idolatrar a mi esposo y usarlo como pastilla para el dolor. Hoy me rindo a tu perfecta voluntad. Consúmeme con el fuego de tu amor, restaura mi pasión. Gracias porque tu amor es un arma contra mi enemigo, fue tu amor el que derrotó los planes del enemigo para darme la victoria. Perdóname por tratar de hacer tu voluntad sin habitar en tu presencia. Señor, te necesito con desesperación. Este día, comprometo mi corazón para regresar a mi primer amor. Enséñame, Señor, a considerar la intimidad Contigo como la mayor medida de mi éxito. Déjame ver tu gloria y revélame tu bondad. Espíritu Santo, guíame hacia la fortaleza espiritual de la presencia de Dios. En el nombre de Jesús, amén.

Con amor y oraciones, 

Magie de Cano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Magie de Cano

Por Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio”, “Cita con tu Destino” y "De la Verguenza a la Victoria"