Categorías
Sin categoría

Un tratamiento intenso de 21 días – DIA 18

Entonces Moisés me juró: “La tierra en que has puesto el pie será siempre tuya y de tus descendientes, porque te mantuviste fiel a mi Dios y Señor. Josue 14:9

Esta pregunta me la hizo un amigo recientemente. “¿Dónde están los Josué y los Caleb? ¿Dónde están los que creen que podemos tomar esta tierra?” Todos conocemos la historia. Se encuentra en Números 13. Se enviaron doce espías para explorar la tierra que Dios les había dado: “Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac.». (Números 13: 27-28)

Este informe de diez de los doce espías causó gran temor en la gente, ¿no te suena familiar? Pero Josué y Caleb tenían una perspectiva diferente. A diferencia de los otros diez, tenían el punto de vista de Dios. Vemos esto en las Escrituras: “Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos”. (Números 13:30)

Cuando la gente se quejó de que no podían subir a conquistar la tierra, tanto Caleb como Josué respondieron enérgicamente. La Biblia dice que se rasgaron la ropa y dijeron: “La tierra que exploramos es realmente buena. Si el Señor está contento con nosotros, nos llevará a poseer la tierra. Esta tierra fluye leche y miel y Dios nos la ha dado. Confíen en Dios. El Señor no está con ellos, está con nosotros, poseeremos la tierra. No teman, es nuestro, tomémoslo”. (mi paráfrasis de Números 14: 6-9).

Como sabemos, los diez ganaron la discusión y los hijos de Israel no poseyeron su tierra. No todos al menos. Josué y Caleb poseyeron su tierra, tal como Dios dijo. Sin embargo, debido a que los otros diez tenían miedo y convencieron a la gente de que temieran, tuvieron que esperar su herencia. Los diez y todos los que estaban de su lado, murieron en el desierto, sin ver nunca su herencia.

NO REVIVAMOS ESTE ESCENARIO

A principios de año Dios nos hablaba de la herencia. Dios no estaba confundido. Tampoco ignoraba lo que le deparaba el futuro. Dijo que podíamos aferrarnos a nuestra herencia en Él, y punto. Así como a los hijos de Israel, Dios nos está guiando a nuestras promesas. Hoy, estamos en ese mismo viaje, enfrentándonos a gigantes, al igual que los hijos de Israel. Los gigantes son un virus, disturbios, racismo, miedo y el intento de muchos funcionarios electos de quitarnos nuestros derechos y libertades. Estamos en una encrucijada, amigo. Como Josué y Caleb. ¿Nos inclinaremos ante el miedo y nos acobardaremos, diciendo que esta es la nueva normalidad? ¿O obtendremos la perspectiva de Dios y seguiremos adelante, sabiendo que Él está con nosotros?

No sé a ustedes, pero a mi me han presionado lo suficiente. Génesis 27:40 dice: «mas acontecerá que cuando te impacientes, arrancarás su yugo de tu cerviz”. Dios nos ha dado esta tierra. Estamos en condiciones de aceptarla. Sin embargo, no la aceptaremos si simplemente nos sentamos y oramos. La oración es poderosa, pero debemos poner en práctica nuestras oraciones. Debemos derrotar a todos los gigantes y debemos hacerlo ahora. Si no estás de acuerdo con lo que está sucediendo en nuestro mundo, Enfréntate a los gigantes de tu tierra. Es TU tierra, Dios te la ha dado. (Josué 1: 3) No te quedes sentado a ver cómo se te escapa tu herencia. Tienes el poder y la autoridad para caminar en cada promesa que Dios te ha dado. Nada puede cambiar eso excepto tú. Rechaza el miedo. Rehúsate a estar de acuerdo con los detractores. Mantente firme en la palabra de Dios y haz algo. Dos pueden llevarnos a nuestra herencia, ¿serás tú uno de esos? ¿Serás un Josué o un Caleb? (Kim Poter)

DIA 18: Lee Números 13, 14, 16, 17 y 20. No permitas que la incredulidad y el miedo prevalezcan en tu visión. Pide al Señor que te permita ver de una manera nueva. No permitas que los celos, la rebelión y la acusación te cieguen para que te vuelvas como el campamento de Coré, donde la tierra se abrió y se tragó al pueblo, y Dios envió una plaga. Pide al Señor que elimine estos espíritus mortales del Cuerpo de Cristo.

Siempre debemos ser cuidadosos en nuestra actitud y acciones hacia el liderazgo, y aunque estemos en desacuerdo con ellos, debemos hacerlo de manera apropiada. Reconocer y tratar todos los ciclos que implican relaciones rotas con los líderes. En el desierto de Zin, el pueblo se quejó contra Moisés y Aarón porque no había agua, pero en lugar de seguir la instrucción de Dios de hablarle a la roca, Moisés se enojó y la golpeó. Este fue el único caso después de salir del Sinaí en el que Dios no juzgó al pueblo por sus quejas, sino que juzgó a Moisés para que no pudiera entrar en la Tierra.

Pide al Señor que rompa los viejos ciclos de ira que te han mantenido cautivo y te han impedido cruzar a la plenitud de Su plan. El espíritu de Moisés se enfureció, impidiéndole revelar el patrón de Dios desde el Cielo. Pídele al Señor que te impida reaccionar equivocadamente. No permitas que la siguiente pregunta sea tuya: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto?». ¡Esto calumnia tu futuro! Declara que tendrás un espíritu «diferente», como el de Josué y Caleb.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

Recibe la palabra profética todos los días en tu correo electrónico.


Magie de Cano

Por Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio”, “Cita con tu Destino” y "De la Verguenza a la Victoria"