A veces el milagro llega por la fe de los que te rodean

¿Alguna vez has tenido que cargar algo que parecía más grande que tus fuerzas?
Quizás a tu hijo dormido desde el carro hasta su cama.
O las bolsas pesadas del súper cuando nadie podía ayudarte.
O, más invisible aún, cargar con la preocupación por alguien que amas, aunque no lo diga en voz alta.

Es curioso: cuando llevamos cargas que no nos corresponden, nos agotamos.
Pero cuando llevamos a alguien que amamos hacia un lugar de esperanza, la fuerza aparece de donde no teníamos. Continuar Leyendo »

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Sin ti pero conmigo

Hace poco escuché una frase que me estremeció:
“Hay una pregunta que casi nunca nos hacemos en el amor: ¿la persona que amo es buena conmigo?”

Es sencillo, pero devastador.
Porque muchas veces respondemos con un silencio incómodo.

Tal vez su nombre todavía te acelera el corazón,
pero su trato te deja vacía.
Tal vez sus promesas siguen grabadas en tu memoria,
pero sus hechos te han herido más de lo que quieres admitir.

Y aun así, insistes. Continuar Leyendo »

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Tus Cicatrices Pueden Hablar… si las Dejas

Tengo una cicatriz en la rodilla que con solo mirarla me transporta a mi infancia.
Ese día jugamos tanto con mis hermanos que terminé lastimándome.
Me dolió, sí, pero no detuvo la risa, ni la emoción, ni el recuerdo inolvidable de un día feliz.
Esa marca aún está allí, y cada vez que la veo, recuerdo no solo la caída, sino la alegría de un momento que me marcó de la mejor manera.

También tengo cicatrices en el rostro, pero no me apenan. Continuar Leyendo »

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Una jaula de oro sigue siendo una jaula

Hace unos años, la pandemia vació iglesias, reuniones y hasta amistades.
De pronto, todo se volvió a distancia: el trabajo, los encuentros, las conversaciones.
Y sin darnos cuenta, empezamos a creer que podíamos vivir aisladas… que no necesitábamos de nadie.

El enemigo nos susurró la mentira perfecta:
“Eres más fuerte sola. No dependas de nadie. No necesitas a nadie.”

Y, como los algoritmos de las redes sociales, esa mentira empezó a repetirse hasta que sonó convincente. Continuar Leyendo »

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Cuando Sientes que Dios se Bajó de tu Barca

La fe se parece mucho a un viaje en barco.
Hubo un tiempo en que el viento soplaba a favor.
Las cosas parecían fáciles.
Todo iba bien.
Nuestra fe se sentía inquebrantable, porque no había gigante que no pudiéramos vencer.

Pero luego… algo cambió.

De repente, las aguas se hicieron más pesadas.
Las oraciones comenzaron a sonar más largas, los silencios más profundos.
Y nuestro corazón empezó a llenarse de peso.

No fue un naufragio repentino. Continuar Leyendo »

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