Hoy quiero que me acompañes en esta oración.
Tal vez estás en medio de una espera que parece interminable.
Tu corazón ha soñado, orado y suspirado por algo que aún no llega.
A veces sonríes hacia afuera, pero por dentro te preguntas:
“Señor, ¿será que ya te olvidaste de mí?”
Padre amado, hoy oro por cada hija tuya que está leyendo estas palabras.
Tú conoces lo más profundo de su corazón.
Has visto sus lágrimas en lo secreto y sus sonrisas en público,
esas que a veces esconden cansancio,
esas que cubren la herida de sentir que los años pasan sin respuestas. Continuar Leyendo »
