Una oración por tu espera

Hoy quiero que me acompañes en esta oración.
Tal vez estás en medio de una espera que parece interminable.
Tu corazón ha soñado, orado y suspirado por algo que aún no llega.
A veces sonríes hacia afuera, pero por dentro te preguntas:
“Señor, ¿será que ya te olvidaste de mí?”

Padre amado, hoy oro por cada hija tuya que está leyendo estas palabras.
Tú conoces lo más profundo de su corazón.
Has visto sus lágrimas en lo secreto y sus sonrisas en público,
esas que a veces esconden cansancio,
esas que cubren la herida de sentir que los años pasan sin respuestas. Continuar Leyendo »

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Lo Harás Otra Vez

Todas tenemos una lista de peticiones.
Algunas oraciones que hemos hecho por meses… y otras que llevan años.
Algunas ya tienen un “milagro contestado” escrito al lado,
pero otras parecieran empolvarse en el silencio.

Oramos, esperamos, anotamos nuevas peticiones,
y sin darnos cuenta, ponemos toda nuestra mirada en lo que aún no sucede.
En lo que falta.
En lo que no tenemos.
En lo que debería estar y todavía no llega.

Y mientras tanto, olvidamos algo vital:
¿de dónde nos sacó el Señor? Continuar Leyendo »

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Y ahora… ¿por dónde empiezo?

Hay preguntas que pesan más que cualquier silencio.
Una de ellas es esta:
“¿Y ahora… por dónde empiezo?”

La hacemos cuando ya lo perdimos todo.
Cuando se fue lo que se tenía que ir.
Cuando, aunque podríamos darle muchos nombres —divorcio, duelo, fracaso, abandono—
lo que permanece es el vacío.

Muchas crecimos con la idea de que las historias terminaban en
“felices para siempre” o “hasta que la muerte nos separe”.
Pero la vida real no siempre se ajusta a esas frases. Continuar Leyendo »

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¿Y si supieras que mañana llega tu milagro?

Imagina por un momento que Dios te susurra al oído:
“Mañana, a esta hora, llega la respuesta que tanto has orado.”

¿Cómo pasarías el día de hoy?

Probablemente harías tu primera cita en el salón de belleza.
Ordenarías tu casa.
Doblarías esa ropa que ha estado semanas sobre la silla.
Regarías las plantas que dejaste secar.
Limpiarías cada rincón como si estuvieras a punto de recibir la visita más importante de tu vida.

Seguramente comprarías un vestido nuevo,
y no te alcanzarían las horas del día para todos los preparativos que tendrías en mente. Continuar Leyendo »

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Todos quieren un milagro… pero nadie quiere necesitarlo

Seamos sinceras:
todas queremos ver milagros.
Queremos ver la mano de Dios obrando,
queremos contar testimonios que inspiren,
queremos vivir lo sobrenatural.

Pero lo que casi nunca decimos es que los milagros
nacen en los momentos más incómodos de la vida.
Y ahí es donde duele.

Porque para ver un milagro primero tienes que estar en necesidad.
Y la necesidad nunca es bonita.

Un milagro de sanidad significa que antes hubo enfermedad.
Un milagro de provisión significa que antes hubo escasez. Continuar Leyendo »

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