Cuando pensamos en una madre, la imagen que primero viene a la mente suele ser la misma.
La que está en casa. La que recibe a los hijos cuando regresan de la escuela. La que tiene la merienda lista, la tarea supervisada, la tarde disponible. Es una imagen hermosa. Y es real para muchas mujeres.
Pero no es la única.
Hay madres cuya misión las lleva fuera de casa. Madres que trabajan, que tienen responsabilidades que no se pueden pausar, que salen temprano y a veces regresan cuando los hijos ya están dormidos. Continuar Leyendo »
