Seamos brutalmente honestas por un momento. Febrero puede ser un mes cruel.
Pareciera que el mundo entero se puso de acuerdo para recordarte lo que te falta. Vas al supermercado y te atacan los pasillos llenos de osos de peluche gigantes y cajas de chocolates. Abres Instagram y es un desfile interminable de ramos de rosas, cenas románticas y parejas sonriendo con la frase «Con mi persona favorita».
Y tú… tú estás ahí. Sola. Tratas de poner buena cara. Continuar Leyendo »
