Pero no pudiendo ocultarlo por más tiempo, tomó una cestilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea. Entonces puso al niño en ella, y la colocó entre los juncos a la orilla del Nilo. Exodo 2:3
Escuché al Señor decir: “Es tiempo de que Mi Iglesia salga de su escondite y cumpla Mi propósito. Yo estoy levantando a los que serán libertadores para esta generación. La Tierra gime y sufre dolores de parto. ¡El tiempo es ahora! Continuar Leyendo »
