Imagina que estás en un aeropuerto. Llegaste temprano, lista para abordar el vuelo que te llevará a tu próximo destino. Tienes tu boleto en la mano, tus maletas listas y toda la emoción de lo que está por venir.
Pero algo te detiene.
Tal vez es el miedo a lo desconocido. Tal vez es la duda de si realmente deberías tomar ese vuelo. Tal vez hay algo en tu pasado que te mantiene mirando hacia atrás, como si todavía tuvieras algo que resolver antes de irte. Continuar Leyendo »
