Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy vida eterna y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebatármelas de la mano. Juan 10:27-28 NVI
En este tiempo, el Señor está afinando nuestros oídos espirituales para distinguir Su susurro en medio del ruido del mundo. Muchas veces las heridas del pasado o la lógica humana intentan silenciar lo que Dios está hablando, pero hoy el Padre te invita a entrar en una dimensión más profunda. Continuar Leyendo »
