Si quieres entender lo que siente una madre, no busques en un libro de psicología ni en un consejo de alguien que lo tiene todo resuelto. Observa a un ave junto a su nido. Porque ser madre se parece mucho más a ser ave de lo que te imaginas.
En la naturaleza, los nidos no se usan dos veces.
Un ave construye su nido ramita por ramita, lo forra con lo más suave que encuentra, lo esconde en el lugar más seguro que puede. Continuar Leyendo »
