Dios no necesita que seas perfecta para venir a Él. Muchas mujeres se mantienen lejos porque piensan que primero tienen que arreglar su vida…que deben sanar todo… que deben volver a orar como antes… o que ya han fallado demasiadas veces. Tal vez piensas: “He pasado demasiado tiempo lejos.” “He cometido demasiados errores.” “No estoy en mi mejor momento.” Pero esa voz que te dice que te mantengas lejos… no es la voz de Dios.
Dios no se sorprende por tu lucha. Continuar Leyendo »
