Yo, el Señor, te he llamado en justicia; te tomaré de la mano. Yo te preservaré y te constituiré como pacto para el pueblo, como luz para las naciones.
Isaías 42:6 NVI
Mi llamado no llegó envuelto en papel de regalo ni en la época más glamorosa de mi vida. Creo que el despertar del alma rara vez sucede cuando estamos cómodos; casi siempre ocurre en el desierto, bajo una presión que no sabemos nombrar, pero que nos grita que algo tiene que cambiar. Continuar Leyendo »
