Tiempo de celebrar la fidelidad de Dios

Con todo, jamás le negaré mi gran amor ni mi fidelidad le faltará. Salmos 89:33

Este es un tiempo de celebrar, dice el Señor. Celebra mi fidelidad, porque yo he sido fiel contigo desde el principio. Celebra que te he sostenido, que te he cuidado, que te he provisto en medio de los días difíciles. Celebra que, aun cuando no entendías mis caminos, yo seguía obrando a tu favor. Mi fidelidad no depende de tus fuerzas, de tu conducta ni de tus emociones, sino de mi naturaleza eterna. Continuar Leyendo »

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Dios no te llama por tus etiquetas, te llama por tu nombre

A lo largo de nuestra vida, muchas personas nos llaman de distintas maneras.
Al principio suele ser algo inocente, incluso tierno:
un diminutivo, un apodo familiar, una forma de cariño.
Pero con el tiempo, los nombres cambian.

Algunos llegan cargados de amor,
otros con juicio,
y otros simplemente con expectativa.
“Eres la responsable”, “la fuerte”, “la que siempre puede”.
“Eres la mamá de todos”, “la que nunca se queja”, “la que ayuda a todos”.
O, del otro lado, “la difícil”, “la emocional”, “la que no encaja”. Continuar Leyendo »

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Veremos la justicia de Dios

El cielo proclama la justicia divina: ¡Dios mismo es el juez! Salmos 50:6 NVI

Amados, escuchen la palabra del Señor: Lo que el enemigo ha robado, lo que fue tomado en secreto, lo que se habló contra ustedes en lugares ocultos—Dios está a punto de traerlo a la luz. Las balanzas que han estado inclinadas injustamente serán equilibradas por Su mano poderosa. No se desalienten por los retrasos que han enfrentado, porque Su justicia no ha sido negada; está divinamente programada. Continuar Leyendo »

Yo soy la roca de tu salvación

Espero en silencio delante de Dios, porque de él proviene mi victoria. Solo él es mi roca y mi salvación, mi fortaleza donde jamás seré sacudido. Salmos 62:1-2 NTV

Yo soy la Roca que nunca se mueve bajo tus pies. Las tormentas pueden rugir, los vientos pueden aullar, pero Yo permanezco inconmovible. Cuando las personas te fallan, cuando los sistemas se derrumban, cuando tu propia fuerza se agota, Yo no te fallaré. Yo soy la Roca eterna, firme a través de las generaciones, inmutable ante el tiempo e inquebrantable ante la prueba. Continuar Leyendo »

Lo que escondemos bajo la alfombra del alma

Todas tenemos ese rincón en casa donde terminan las cosas que no sabemos dónde colocar.
Una caja con recuerdos, una carpeta con papeles sin revisar, un cajón que nunca abrimos.
Sabemos que está ahí, pero mientras no lo veamos, no estorba.
Y aunque parece una solución temporal, tarde o temprano ese espacio empieza a llenarse de desorden.

El alma, a veces, funciona igual.
Hay dolores que no sabemos dónde guardar,
así que los empujamos debajo de la alfombra de la vida,
convencidas de que si no los miramos, dejarán de doler. Continuar Leyendo »

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