Hace poco escuché una frase que me estremeció:
“Hay una pregunta que casi nunca nos hacemos en el amor: ¿la persona que amo es buena conmigo?”
Es sencillo, pero devastador.
Porque muchas veces respondemos con un silencio incómodo.
Tal vez su nombre todavía te acelera el corazón,
pero su trato te deja vacía.
Tal vez sus promesas siguen grabadas en tu memoria,
pero sus hechos te han herido más de lo que quieres admitir.
Y aun así, insistes. Continuar Leyendo »
