Él, en cambio, conoce mis caminos; si me pusiera a prueba, saldría yo puro como el oro. En sus sendas he afirmado mis pies; he seguido su camino sin desviarme. Job 23:10-11
Este año fue costoso, pero lo que aprendiste es invaluable. Perdiste a algunos amigos y tuviste que salir de muchos lugares. Rendiste muchos sueños y colgaste tu antiguo manto. Dejaste que Dios fuera tu vindicador cuando fuiste acusado injustamente y traicionado. Tuviste que lavarte el lodo de palabras y la murmuración interminable para mantener tu corazón puro. Continuar Leyendo »
