El rugido de una gloria imparable

El Señor rugirá como león y ellos lo seguirán. Cuando él lance su rugido, sus hijos vendrán temblando de occidente. «Vendrán desde Egipto, temblando como aves; vendrán desde Asiria, temblando como palomas, y yo los estableceré en sus casas», afirma el Señor. Oseas 11:10-11

La ola de gloria que se levanta sobre tu vida no puede ser detenida, retrasada ni negada. Irrumpirá con poder… sanando lo que estaba roto, restaurando lo que fue robado y levantándote más alto que cada fosa en la que alguna vez fuiste arrojado. Continuar Leyendo »

Recibe la palabra profética en tu correo electrónico.


La claridad está llegando

Entonces le puso de nuevo las manos sobre los ojos, y el ciego fue curado; recobró la vista y comenzó a ver todo con claridad. Marcos 8:25

En Marcos 8, después de llevar al hombre ciego a un lugar apartado, Jesús puso saliva en sus ojos y le preguntó: “¿Ves algo?” El hombre levantó la vista y dijo: “Veo a la gente, pero parecen árboles que caminan.” El primer toque fue para una sanidad parcial. El hombre podía ver, pero no con claridad. Continuar Leyendo »

El tiempo del cambio ha llegado

¿Has visto un hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición. Proverbios 22:29

En un tiempo de oración corporativa, el Señor comenzó a mostrarme que el cambio por el cual hemos estado orando y peleando ya está aquí. Ya sea que estés orando por un cambio en tu ministerio, en tu negocio o incluso en tu vida personal, ¡ese cambio viene! Nunca en mi vida había visto a tantas personas persiguiendo con tanta pasión su llamado y su destino como lo veo ahora, porque la temporada en la que estamos está demandando un cambio y una reforma. Continuar Leyendo »

Mi fuerza y Mi gracia te sostienen

Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 2 Corintios 12:9

Hace poco escuché al Señor decir: “No permitas que la presión que viene contra las estrategias y la sabiduría que Yo te he dado, te haga comprometer tu obediencia. Porque un fruto abundante está a punto de brotar.” Continuar Leyendo »

¿Y si sin querer estás repitiendo la misma historia?

Nadie nace sabiendo ser mamá.
Y decir eso no es una excusa para el abuso o las heridas que muchas vivimos,
es simplemente una verdad dura:
algunas de nosotras nunca tuvimos una madre que supiera cómo amar.

Algunas, literalmente, no tuvieron mamá porque falleció, porque las abandonó,
o porque nunca pudo estar ahí.
Otras crecieron con una madre que, en lugar de protegerlas, habilitó con su silencio el dolor que alguien más les causó.
Y aunque cada historia es distinta, el vacío se siente igual:
una infancia donde nunca hubo un cuento de hadas. Continuar Leyendo »

Publicada el

Recibe la palabra profética en tu correo electrónico.