Pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad» 2 Corintios 12:9
Dios es experto en tomar nuestras debilidades y sorprender al mundo con ellas. Ninguna madre se siente fuerte todo el tiempo. Hay días en los que las cuentas aumentan y las fuerzas disminuyen. Días en los que la enfermedad toca la puerta, los hijos necesitan más de lo que sentimos poder dar, o simplemente el corazón se cansa. Continuar Leyendo »
