El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador; mi Dios es mi roca, en quien encuentro protección. Él es mi escudo, el poder que me salva y mi lugar seguro. Clamé al Señor, quien es digno de alabanza, y me salvó de mis enemigos. Salmos 18:2-3
Esta es una palabra profética y una carta desde mi corazón, empapada en el corazón del Padre para ti en este día. Cuando estás en la primera línea de batalla, recibes muchos golpes. Continuar Leyendo »
