El Precio de Dar a Luz una Promesa

Hay una experiencia que, como mujeres, entendemos en lo más profundo de nuestro ser: dar a luz.

Recuerdo haber escuchado a muchas madres jóvenes, en los días siguientes al parto, decir con absoluta convicción: «Hasta aquí. No tendré más hijos. ¡El dolor fue demasiado!».

Y en ese momento, lo dicen con toda sinceridad. El trabajo de parto es agotador, es un dolor que consume. Es un proceso de quiebre y esfuerzo límite.

Pero entonces, sucede algo milagroso. Continuar Leyendo »

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Declara Victoria Sobre las Semillas de tu Pasado

Recuerdo que, en la casa donde crecí, el vecino tenía un árbol de mangos tan frondoso y generoso que varias de sus ramas se extendían sobre nuestro patio.

Para nosotros, era una bendición ideal. Disfrutábamos de sus frutos dulces sin haber sembrado la semilla, sin haber regado el tronco ni cuidado de él. Simplemente recibíamos una cosecha que no habíamos cultivado.

En la vida, a menudo disfrutamos de las buenas semillas que otros sembraron.

Pero, ¿qué sucede cuando el árbol del vecino no es de mangos? Continuar Leyendo »

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Para este tiempo, el próximo año

Hay promesas que se sienten viejas.
Sueños que en algún momento nos ilusionaron,
pero que el paso del tiempo fue desgastando.
Oraciones que antes hacíamos con fe y ahora repetimos por costumbre.

Y a veces el silencio de Dios no duele por lo que dice,
sino por lo que no dice.

Sara entendía eso mejor que nadie.
Había esperado por años, por décadas, sin ver nada.
Su vientre seguía estéril, su esperanza también.
Hasta que un día, cuando ya no esperaba nada, Dios habló otra vez:

“Para este tiempo, el próximo año, tendrás un hijo.” Continuar Leyendo »

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Cuando la persona correcta llega en el tiempo incorrecto

Hace poco una mujer me dijo con un suspiro:
“Magie, creo que lo amo… pero algo no encaja.”

Había ilusión en sus ojos, pero también un cansancio que solo se entiende cuando el corazón va a un ritmo y la vida a otro.
Y pensé: cuántas veces hemos estado ahí —en esa delgada línea donde el amor parece verdadero, pero el momento no acompaña.

A veces no se trata de que la persona sea la equivocada. Continuar Leyendo »

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Cuando el tiempo parece correr o detenerse

Ya estamos en noviembre.
Y me sigue sorprendiendo la rapidez con la que el año se fue.
A veces siento que apenas parpadeé y los meses desaparecieron entre pendientes, rutinas y promesas que no alcancé a cumplir.

El tiempo es curioso.
Cuando estamos felices, parece volar.
Pero cuando atravesamos una pérdida, una espera o una decepción,
las horas se vuelven lentas, pesadas, casi inmóviles.
Y no es que el reloj cambie; cambia nuestro corazón dentro de él. Continuar Leyendo »

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