¿Y si sin querer estás repitiendo la misma historia?

Nadie nace sabiendo ser mamá.
Y decir eso no es una excusa para el abuso o las heridas que muchas vivimos,
es simplemente una verdad dura:
algunas de nosotras nunca tuvimos una madre que supiera cómo amar.

Algunas, literalmente, no tuvieron mamá porque falleció, porque las abandonó,
o porque nunca pudo estar ahí.
Otras crecieron con una madre que, en lugar de protegerlas, habilitó con su silencio el dolor que alguien más les causó.
Y aunque cada historia es distinta, el vacío se siente igual:
una infancia donde nunca hubo un cuento de hadas. Continuar Leyendo »

Publicada el

El cambio de temporada ya empezó, aunque aún no lo veas

Hoy, mientras miraba por la ventana, me di cuenta de que la temporada está cambiando.
El aire es más frío, el cielo se siente distinto,
y los árboles han comenzado a soltar lo que ya no necesitan.

Las hojas caen.
Y aunque parece un final… en realidad es el inicio de algo nuevo.

Recordé etapas de mi vida en las que no entendía este proceso.
Cuando veía que algo se me escapaba de las manos —una relación, un trabajo, una etapa que amaba—
me llenaba de miedo. Continuar Leyendo »

Publicada el

Cuando los Brazos de Mamá También Se Cansan

Hace poco vi un video de un malabarista.
Al inicio tenía tres pelotas en el aire… nada fuera de lo común.
Pero de pronto, alguien comenzó a lanzarle más objetos: un plato, un martillo, ¡hasta una silla!
Yo no podía creerlo.
Y pensé: así se siente ser mamá muchas veces.

Una pelota es el trabajo.
Otra, los hijos.
Otra, el matrimonio.
Otra, las cuentas.
Otra, tu propia salud… y casi siempre, esa es la que más se tambalea. Continuar Leyendo »

Publicada el

Y Si Este Es el Tiempo para Todo Aquello que Has Soñado

Hace poco veía una película y me descubrí sonriendo como niña.
Tal vez te ha pasado: esas historias de transformación que nos atrapan desde el inicio.
La doncella que se convierte en princesa.
La mujer invisible que un día se da cuenta de quién realmente es.
El corazón roto que se atreve a amar otra vez.

Nos conmueven porque despiertan algo que ya habíamos enterrado: la esperanza de un cambio real.

Y sin embargo, muchas veces nos resignamos. Continuar Leyendo »

Publicada el

El milagro de cambiar sin mudarte de lugar

A veces cambiar es como mudarse a un lugar nuevo:
nuevas calles, nuevas caras, un aire fresco que parece empujarte hacia adelante.
Pero otras veces… cambiar es como intentar respirar en la misma habitación donde te ahogaste.
Es levantarte cada mañana y ver a la persona que te hirió.
Es seguir trabajando en el mismo lugar donde escuchaste palabras que te rompieron.
Es convivir con quien te falló, mientras tú decides no seguir siendo la misma. Continuar Leyendo »

Publicada el